Leticia Campos Olivares, la Profesora e Ingeniera en Minas que fusiona

la Enseñanza Superior con la Preservación del Patrimonio Regional

Magíster en Geomática, Magíster en Educación Superior Arturo Prat e Ingeniera Civil en Minas. Es académica del Departamento de Minas de la Universidad de Atacama. Se ha especializado por más de 15 años en Ordenamiento Territorial, Sistemas de Información Geográfica y Propiedad Minera. Además fue secretaria académica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Atacama y Coordinadora del Eje de Armonización curricular y Post-grados Tecnológicos de FIUDA 2030. Ha sido reconocida por SERNAMEG y WIM Chile como mujer destacada en Educación Superior.

Como Ingeniera en Minas, ¿cómo crees que tu formación y experiencia influyen en tu perspectiva sobre el patrimonio de la región de Atacama?

Me formé en la Universidad de Atacama, una institución que hereda el legado de la Escuela de Minas de Copiapó. Durante mis años de estudiante, participé en numerosas salidas a terreno en este vasto laboratorio natural geo-minero que es la región de Atacama. Fue en este contexto donde adquirí una apreciación profunda por el patrimonio histórico de Atacama, comprendiendo su riqueza mineral, geológica y política, elementos todos ellos que conforman su identidad cultural de manera integral.

¿Podrías compartir alguna experiencia en la que hayas aplicado tus conocimientos de ingeniería en la preservación o gestión del patrimonio de la región?

Durante mi tiempo como estudiante y posteriormente como profesora, colaboré estrechamente con el Profesor Manuel Hidalgo González, durante este tiempo, tuve el privilegio de asistirlo tanto en el aula como en el terreno. Una experiencia especialmente significativa fue cuando trabajamos juntos en el levantamiento de sitios arqueológicos en el área donde se planeaba instalar la Termoeléctrica Castilla. Semanalmente nos desplazábamos al sitio para realizar levantamientos topográficos y crear planos en apoyo a los arqueólogos que buscaban vestigios del Pueblo Chango. Esta experiencia fue importante para mí ya que una de las razones de rechazo de dicha planta, potencialmente contaminante, fue por estos asentamientos.

¿Qué te motivó a desarrollar un interés en el patrimonio de Atacama desde tu campo de estudio y trabajo?

 Mi interés en el patrimonio de Atacama se originó durante mi época de estudiante en Ingeniería de Minas. En ese departamento, siempre se ha percibido una atmósfera especial; todos comparten el orgullo de ser Mineros UDA. Se reconocía que la minería era un pilar fundamental en Chile y que las luchas sociales por mejores condiciones laborales de los trabajadores tenían sus raíces en la historia minera. Siempre he sido estudiosa de la historia, por lo que cuando empecé a explorar el mundo de la minería, me cautivó de inmediato. En las salidas a terreno, cada rincón tenía una historia que contar: desde los minerales con sus fascinantes estructuras cristalinas hasta los lugares emblemáticos como Chañarcillo. A través de estas experiencias, aprendí a apreciar la historia y la importancia de la región de Atacama en el desarrollo de Chile.

¿Qué crees que es lo más significativo o único del patrimonio de Atacama en términos de su relevancia histórica y cultural?

El patrimonio más significativo de Atacama es su legado minero, que ha dejado una huella profunda en su historia y cultura. El descubrimiento de Chañarcillo y el Mineral de Tres Puntas representan hitos cruciales no solo para la región, sino también para todo el país. Después de la Guerra de independencia de Chile, el país se encontraba en una situación precaria, literalmente en banca rota, por lo que el auge de la plata marcó un cambio económico sin precedentes, industrializando la nación y transformando por completo su historia.

¿Cómo integras los principios de la ingeniería en tus esfuerzos por preservar y promover el patrimonio de la región?

Mi enfoque se centra en inculcar a los ingenieros en formación la importancia de la sostenibilidad en las operaciones mineras. Reconozco que muchos de ellos podrían ocupar roles de liderazgo dentro de la industria en el futuro. Por ello, considero fundamental que comprendan y valoren el patrimonio, ya que esto les permitirá desarrollar una gestión más efectiva para preservar el territorio.

¿Cuál es tu opinión sobre el papel de la ciencia y la tecnología en la conservación y estudio del patrimonio cultural y natural de Atacama?

Es crucial destacar que la ciencia y la tecnología juegan un papel fundamental en esta línea de preservación y apreciación del patrimonio. A través de ellas, podemos generar soluciones innovadoras que se relacionen estrechamente con los territorios. Por ejemplo, podemos desarrollar tecnología o transmitirla de manera accesible para que personas de todas las edades se puedan conectar con el patrimonio. Imaginemos cómo sería construir un teleférico para acceder al cerro «El Bramador». Esta idea podría permitir que personas de edad avanzada lleguen hasta la cima y experimenten el sonido característico del lugar. Esta idea me la pueden “robar”, ya que lo verdaderamente importante para mí es verla convertida en realidad, sin importar quién la lleve a cabo.

¿Podrías hablarnos sobre algún proyecto o investigación en el que estés trabajando actualmente?

Recientemente, tuve la oportunidad de visitar la Universidad Finis Terrae con el propósito de establecer un acuerdo de colaboración con la carrera de Ingeniería Civil en Realidad Virtual y Videojuegos. Este campo representa un mundo nuevo para mí, y durante mi visita, tuve el placer de conocer al director de la carrera, el profesor Darío Rojas, con quien hemos comenzado a a generar un montón de ideas para utilizar la realidad virtual en la promoción del patrimonio, especialmente considerando que Atacama es un destino turístico poco explorado. Además, estamos creando una agrupación llamada «ATACAMITA: Mujeres por la Ciencia y el Patrimonio de Atacama». En este espacio, planeamos desarrollar diversas iniciativas que contribuyan a la valoración y preservación del patrimonio de la región. ¡Estén atentos, porque vendrán muchas sorpresas de nuestra parte!

 

¿Qué desafíos enfrentas al combinar tu formación en ingeniería con tu interés en el patrimonio cultural de Atacama y cómo los abordas?

El desafío constante para mí es seguir aprendiendo sobre el patrimonio de Atacama “para no mandarme ningún carril” (como se dice coloquialmente). Entiendo que lo que transmito en mis clases en esta línea es “Ley” para mis alumnos, por lo que siempre estoy buscando aprender más.

El Profesor Patricio Castillo, geólogo, ha sido de gran ayuda en este sentido. A menudo, nos aventuramos juntos a terreno, donde puedo aprender de su experiencia. Además, he tenido la oportunidad de colaborar con la Profesora Marcela Urizar, quien siempre comparte generosamente sus conocimientos. Asimismo, he trabajado con el Profesor Pedro Tapia, un apasionado de la numismática y la filatelia. No me pierdo ninguna de sus charlas. Además, soy suscriptora del canal del Dr. Wolfgang Griem y veo todos sus videos todos los sábados a las 9 a. m.; de hecho, soy la primera en darles like y muy recientemente estoy trabajando con el Doctor Mauricio Lorca, el hombre es como un “almanaque mundial”, así que lo escucho atentamente.

Estas son solo algunas de las formas en las que me mantengo informada. Ser ingeniera ha sido una bendición en este sentido, ya que mi mente estructurada me permite sistematizar todos estos procesos de aprendizaje. Aunque suene un poco gracioso, así es como lo veo.

¿Qué oportunidades ves para el desarrollo sostenible de la región de Atacama a través de la valoración y protección de su patrimonio?

Las oportunidades para el desarrollo sostenible de Atacama a través de la valoración de su patrimonio son abundantes y diversas. La región cuenta con los cielos más despejados del mundo, es reconocida como la capital paleontológica de Chile, su historia minera es excepcional y su desierto florido es uno de los más espectaculares del planeta, albergando cientos de especies de flora y fauna.

Trabajando en colaboración con la Universidad de Atacama, el gobierno, las empresas mineras estatales y privadas presentes en la región, se pueden lograr grandes avances. La implementación del Royalty minero proporcionará fondos frescos que pueden destinarse al desarrollo de proyectos patrimoniales, incluyendo el turismo cultural, la promoción de productos locales y la implementación de proyectos de energías renovables que respeten el entorno.

¿Cómo crees que la educación y la sensibilización pública pueden contribuir a la preservación y apreciación del patrimonio de Atacama?

 

La educación y la sensibilización pública desempeñan un papel fundamental en la preservación y apreciación del patrimonio de Atacama. Estos procesos permiten a las personas comprender su importancia histórica y cultural, así como reconocer su responsabilidad en la protección y conservación para las generaciones futuras.

En esta misma línea, muchos profesores de la Universidad están comprometidos con el rescate del patrimonio regional, lo que refleja el creciente interés en estos temas. Valoro especialmente la iniciativa del FIUDA 2030, que el año pasado llevó a cabo charlas mensuales sobre el patrimonio geo-minero para los estudiantes de la facultad, lo cual ha despertado un mayor interés por conocer la región. Es por esto, que este año me propuse  impartir un curso optativo sobre «Patrimonio Geo-Minero de la Región de Atacama», y me complace decir que todos los cupos se han llenado. Estoy muy feliz por esta respuesta tan positiva.

Considero que todas las carreras, no solo la de Ingeniería de Minas, deberían realizar recorridos patrimoniales dentro de la UDA. Si queremos fomentar el aprecio por el patrimonio, debemos empezar por nuestra propia institución, ya que la UDA es un verdadero museo al aire libre. Todos los funcionarios, deberían poder conocer la historia de esta escuela minera y la región a través de charlas, cursos online, etc. Por ejemplo, durante mis salidas a terreno, he aprendido mucho de Don Luis Alfaro, chofer, quien posee un profundo conocimiento sobre la región. Personas como él valoran y enriquecen nuestra apreciación del patrimonio regional.